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¿Qué es MEP®

Lesiones Deportivas Las sigla MEP® proviene de las palabras Microelectrólisis Percutánea.

Es una técnica que utiliza una microcorriente galvánica percutánea, a través de la piel, con la finalidad de provocar una respuesta inflamatoria controlada.

La microcorriente galvánica es una corriente unidireccional, continua y de baja frecuencia que genera en el organismo electrólisis y electroforesis.

La electrólisis es la ruptura causada por el paso de la corriente eléctrica.

La electroforesis hace referencia al movimiento de los iones, presentes en los tejidos lesionados, provocado por una reacción química.

¿Qué efectos fisiológicos tiene sobre el tejido lesionado?

La MEP® es una técnica que combina dos estímulos simultáneos:

  • Estímulo mecánico: el que provoca la aguja al penetrar el tejido.
  • Estímulo eléctrico: que desencadena una inflamación aguda, localizada y controlada.

Sabemos que la finalidad de esta técnica es producir una respuesta inflamatoria controlada,  por eso aparecerá hiperemia y edema en el tejido lesionado, de tal manera que el organismo provocará vasodilatación y aumento en la permeabilidad de los vasos facilitando la llegada de células para reparar los tejidos (leucocitos, eritrocitos…).

Este proceso inflamatorio se resolverá durante los 7 días posteriores a la aplicación de la técnica.

¿Para qué tipo de patologías sirve?

Por las características de la corriente, esta técnica tiene efectos analgésicos y la capacidad de provocar la regeneración del tejido lesionado. Es por esto que tiene un buen resultado tanto en patologías agudas como en crónicas. Algunos ejemplos son:

  • Síndrome del manguito de rotadores.
  • Tendinitis del supraespinoso.
  • Epicondilitis.
  • Epitrocleitis.
  • Síndrome fémoro-patelar.
  • Tendinitis rotuliana.
  • Tendinitis aquilea.
  • Pubalgias.
  • Roturas fibrilares.
  • Fascitis plantar.
  • Rizartrosis.
  • Dedo en resorte.
  • Fibrosis.
  • Puntos gatillo.
  • Dolor neuropático en cicatrices.

¿Cómo se aplica?

Para llevar a cabo el tratamiento se necesita un equipo específico que emita este tipo de corriente.

Este aparato consta de un electrodo de goma que actuará como ánodo y un mango en el cual se introduce la aguja que hará la función de cátodo. Estos elementos facilitan la reacción química que se producirá en el organismo gracias al paso de la corriente.

En el ánodo: se liberan electrones, baja el pH, se produce vasoconstricción, sedación, disminuye el umbral de dolor…

En el cátodo: se captan electrones, aumenta el pH, se produce vasodilatación,  aumenta el metabolismo, libera calor, aumenta el umbral sensitivo…

El electrodo (ánodo) permanecerá fijo durante todo el tratamiento y la aguja (cátodo) será el elemento que el fisioterapeuta irá moviendo y cambiando de zona para hacer llegar la corriente a todo el tejido lesionado.

¿Necesitaré muchas sesiones?

Todo dependerá de la evolución en el tratamiento y la capacidad de resolución del paciente. Hay que tener en cuenta que la MEP® es una herramienta más dentro de la fisioterapia, por eso, dentro de una misma sesión se podrá aplicar MEP® acompañada de otras técnicas. Además, se complementará el tratamiento con una pauta de ejercicios que el paciente deberá realizar en casa.

¿En qué casos está contraindicada?

No se podrá aplicar esta técnica en:

  • Embarazadas.
  • Artritis reumatoide.
  • Infecciones.
  • Cardiopatías.
  • Úlceras cutáneas.
  • Infecciones en la piel.
  • Marcapasos.
  • Procesos oncológicos.
  • Tromboflebitis.
  • Glándulas endocrinas.
  • Alergias al metal.
  • Queloides.