En función de la extensión de la lesión de los ligamentos, la lesión del esguince de tobillo se clasifica clínicamente como (Al Bimani, Gates, Warner, & Bowen, 2018; Tassignon et al., 2019):

  • Grado I o esguince leve, se caracteriza por la rotura de algunas fibras ligamentosas del ligamento peroneo-astragalino anterior (LPAA) sin presencia de hemorragia. Habitualmente, no cursa con aumento de laxitud ligamentosa o inestabilidad.
  • Grado II o esguince moderado, se caracteriza por presentar un sangrado importante e implica un desgarro incompleto del LPAA con una distensión ligamentosa del ligamento peroneo-calcáneo (LPC). Puede cursar con leve inestabilidad residual, reducción de la funcionalidad y disminución de la fuerza muscular.
  • Grado III o esguince grave, se caracteriza por una rotura completa del LPAA y LPC con un aumento de la laxitud importante, inestabilidad concomitante, y pérdida completa de la función, la fuerza y la propiocepción.

 

Referencias

Al Bimani, S. A., Gates, L. S., Warner, M., & Bowen, C. (2018). Factors influencing return to play following conservatively treated ankle sprain: a systematic review. The Physician and Sportsmedicine, 1–16. https://doi.org/10.1080/00913847.2018.1533392

Tassignon, B., Verschueren, J., Delahunt, E., Smith, M., Vicenzino, B., Verhagen, E., & Meeusen, R. (2019). Criteria-Based Return to Sport Decision-Making Following Lateral Ankle Sprain Injury: a Systematic Review and Narrative Synthesis. Sports Medicine. https://doi.org/10.1007/s40279-019-01071-3

Realizado por: Ramón Lleonart Piza, PT, MsC