El diagnóstico en clínica se realiza a través de la entrevista inicial y la exploración física. El mecanismo más frecuente para producirse un esguince lateral de tobillo es el traumatismo en inversión. Si tras el traumatismo se presenta un hematoma acompañado de dolor en la palpación o si se presenta una prueba positiva en el test del cajón anterior o ambas condiciones, es probable que exista una afectación de mayor o menor grado de los ligamentos laterales del tobillo, aunque hay que tener en cuenta que la precisión del examen físico es mayor unos 4-5 días después de producirse el traumatismo (Tassignon et al., 2019).

Para su correcto diagnóstico es importante conocer las lesiones asociadas que pueden presentarse con el fin de evitar un mal manejo inicial o futuras complicaciones. Las más importantes son las fracturas del maléolo peroneal o de la base del quinto metatarsiano. Es importante destacar que, debido a la alta incidencia del esguince de tobillo y la baja prevalencia de las fracturas asociadas surgió la necesidad de crear unos criterios que evitaran radiar de forma innecesaria a los pacientes. Estos criterios son las llamadas Reglas de Ottawa, que permiten al profesional decidir si es necesario realizar una radiografía si sospecha de una fractura (Jonckheer et al., 2016).

 

Referencias

Jonckheer, P., Willems, T., De Ridder, R., Paulus, D., Holdt Henningsen, K., San Miguel, L., Roosen, P. (2016). Evaluating fracture risk in acute ankle sprains: Any news since the Ottawa Ankle Rules? A systematic review. European Journal of General Practice, 22(1), 31–41. https://doi.org/10.3109/13814788.2015.1102881

Tassignon, B., Verschueren, J., Delahunt, E., Smith, M., Vicenzino, B., Verhagen, E., & Meeusen, R. (2019). Criteria-Based Return to Sport Decision-Making Following Lateral Ankle Sprain Injury: a Systematic Review and Narrative Synthesis. Sports Medicine. https://doi.org/10.1007/s40279-019-01071-3

 

Realizado por: Ramón Lleonart Piza, PT, MsC