Existen muchos factores que predisponen a sufrir este tipo de lesión. Habitualmente se clasifican en:

  1. Factores intrínsecos, que hacen referencia a lo inherente a la propia naturaleza del cuerpo humano y sus funciones (factores anatómicos, propiocepción, etc.).
  2. Factores extrínsecos, aquellos que no dependen de la naturaleza del propio individuo, si no que son externos al mismo (terreno de juego, tipo de calzado, etc.).

Los aspectos más importantes en clínica, son aquellos que pueden ser modificados por el fisioterapeuta para reducir el riesgo de lesión.

Factores intrínsecos

En el caso del esguince, según las últimas investigaciones (Kobayashi, Tanaka, & Shida, 2016; Vuurberg et al., 2018), el factor de riesgo más significativo parece ser el hecho de haber sufrido un esguince previo en el mismo tobillo. Además, otros factores predictivos importantes parecen estar relacionados con la disminución en la amplitud articular del tobillo, la disminución de la propiocepción y la alteración del equilibrio estático y dinámico. La presencia de un déficit de fuerza en la musculatura del tobillo o el retraso en el tiempo de activación muscular ante la torcedura parecen aumentar el riesgo de sufrir la lesión. También se ha observado una relación entre el índice de masa corporal (IMC) y la mayor probabilidad de sufrir un esguince de tobillo. Aunque no se han establecido cifras exactas, se sabe que, a menor IMC, mayor es el riesgo de sufrir una torcedura.

Factores extrínsecos

En este caso, el tipo de deporte parece ser uno de los factores más relevantes para sufrir este tipo de lesión. La incidencia del esguince fue más alta en deportes aéreos como el voleibol, o el básquet, en la escalada, o en deportes de campo como el fútbol. En los deportes aéreos, la recepción tras los saltos parece ser el factor más importante. En los deportes de campo el contacto con otros jugadores o el tipo de terreno o son los más relevantes. Por otra parte, el nivel competitivo y la posición de juego en deportes de equipo también parece ser un factor de riesgo a tener en cuenta a la hora de programar programas de prevención (Vuurberg et al., 2018).

 

Referencias

Kobayashi, T., Tanaka, M., & Shida, M. (2016). Intrinsic Risk Factors of Lateral Ankle Sprain: A Systematic Review and Meta-analysis. Sports Health: A Multidisciplinary Approach, 8(2), 190–193. https://doi.org/10.1177/1941738115623775

Vuurberg, G., Hoorntje, A., Wink, L. M., van der Doelen, B. F. W., van den Bekerom, M. P., Dekker, R., … Kerkhoffs, G. M. M. J. (2018). Diagnosis, treatment and prevention of ankle sprains: update of an evidence-based clinical guideline. British Journal of Sports Medicine, 52(15), 956–956. https://doi.org/10.1136/bjsports-2017-098106

 

Realizado por: Ramón Lleonart Piza, PT, MsC