Establecer un pronóstico exacto para la recuperación suele ser una tarea difícil en todo tipo de lesiones. A pesar de ello existen factores que ayudan al profesional a intuir la severidad y a estimar el tiempo de recuperación. Al ser algo complejo, la explicación del pronóstico es más sencilla al dividirse en tres fases; a corto plazo, medio plazo y largo plazo (Thompson et al., 2017; Vuurberg et al., 2018):

El pronóstico a corto plazo hace referencia aproximadamente a un período de máximo 8 semanas. Los factores que parecen tener mayor precisión en la predicción del retorno al estado funcional previo a la lesión son la gravedad de la lesión (atendiendo a los grados I, II, III de la clasificación) y la capacidad de soportar el apoyo del peso corporal sobre la pierna afectada. El dolor no ha demostrado ser una variable importante para predecir el pronóstico a corto plazo. A pesar de ello suele disminuir rápidamente en las primeras 2 semanas después del traumatismo en inversión.

En el seguimiento a medio plazo, entendido como un período entre los 2-4 meses, los indicadores del pronóstico para la recuperación son el dolor, el mecanismo de lesión y el grado de actividad funcional de la persona. En esta fase cabe destacar la importancia de la progresión en las cargas de entrenamiento, ya que un aumento súbito de las cargas puede desembocar en una mayor probabilidad de recidiva o de mantenimiento del dolor en el tiempo.

Los factores relacionados con el pronóstico a largo plazo no están claros debido a la falta de estudios con un seguimiento prolongado. Parece ser que después de 1 año, entre el 5% y el 46% de los pacientes con esguince todavía tienen dolor, del 3% al 34% sufren una recidiva y entre el 33% y el 55% tienen sensación de inestabilidad. La persistencia del dolor podría tener relación con la gravedad de la lesión, el número de ligamentos lesionados o la presencia de edemas óseos. No obstante, en muchos casos no se encuentran alteraciones estructurales en pacientes con dolor persistente, lo que sugiere que existen factores no estructurales relacionados con el dolor de larga evolución.

 

Referencias

Thompson, J. Y., Byrne, C., Williams, M. A., Keene, D. J., Schlussel, M. M., & Lamb, S. E. (2017). Prognostic factors for recovery following acute lateral ankle ligament sprain: a systematic review. BMC Musculoskeletal Disorders, 18(1). https://doi.org/10.1186/s12891-017-1777-9

Vuurberg, G., Hoorntje, A., Wink, L. M., van der Doelen, B. F. W., van den Bekerom, M. P., Dekker, R., … Kerkhoffs, G. M. M. J. (2018). Diagnosis, treatment and prevention of ankle sprains: update of an evidence-based clinical guideline. British Journal of Sports Medicine, 52(15), 956–956. https://doi.org/10.1136/bjsports-2017-098106

 

Realizado por: Ramón Lleonart Piza, PT, MsC